Hace mucho que no escribo, lo sé. Me justificaré alegando una mezcla de cansacio por trabajar muchas horas y vagancia pura y dura. Depués de mi último post, he estado en Montreal ya dos veces. La primera vez fui con Pedro (uno de los españoles que hay aquí, actual compañero de casa) en autobús. Nos costó un riñon (38 dólares con algo, ida y vuelta) pero lo pasamos bien. Dimos una vuelta por el barrio chino, por una de las calles principales (St. Catherine) y vimos algunas tiendas. También estuvimos por la orilla del río. La verdad es que es una ciudadmuy bonita.
La segunda vez ha sido esté pasado domingo. Esta vez fui con Pedro, Elena y Paco (en el coche de estos dos últimos, los cuales son también compañero de trabajo, claro) y allí quedamos con Javi (otro español que trabaja para Enzyme pero en la sucursal de Montreal). Depués, nos fuimos los cinco a comer un brunch. El mio consistió en 2 huevos, 2 salchichas, jamón de york, patatas, trozos de fruta variada, zumo de naranja y pan. Muy bueno todo, por cierto. Depués estuvimos paseando por Montreal. Poco antes de volver, cogimos el coche para ir a una de las islas de Montreal, Notre-Dame, donde se encuentra el circuito de fórmula uno. Circuito que está abierto al público cuando no hay carreras y que hicimos con el coche.
A parte de todo esto, han pasado más cosas desde la última vez que escribí, pero ya las iré contando poco a poco. Hasta la próxima.